El Gobierno permite despidos colectivos en los nuevos ERTE a los trabajadores que no se puedan recolocar

El Gobierno permite despidos colectivos en los nuevos ERTE a los trabajadores que no se puedan recolocar

Los ERTEs pasan de ser una alternativa prioritaria a los despidos colectivos a un simple peldaño previo.

El nuevo mecanismo se activa solo en dos supuestos: causas cíclicas o causas estructurales, la mayor novedad de la propuesta

Los agentes sociales han rechazado el borrador. Para la patronal es “intervencionismo” y para los sindicatos alude a cuestiones que “nada tienen que ver con la negociación”

Las 27 páginas del borrador presentado por el Gobierno para el rediseño de su propuesta sobre los ERTE culminan el camino desde la idea inicial de convertirlos en la alternativa prioritaria a los despidos colectivos, como se han definido durante la pandemia, a reducirlos a un simple peldaño previo.

En este sentido, el cambio de nombre de Mecanismo de Sostenibilidad del Empleo (MSE) a Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo (RED) va mucho más allá de la anécdota.

Esta nueva herramienta, presentada por los equipos dirigidos por Nadia Calviño y José Luis Escrivá en la mesa de negociación de la reforma laboral. Fija un nuevo mecanismo que sólo se activaría en dos supuestos:

  1. “RED por causas cíclicas”, es decir, causas económicas derivadas de una “situación coyuntural de alcance general” que “aconseje la activación de mecanismos adicionales de estabilización” si así lo determina el Gobierno. Esta fórmula permitiría aplicarlos ante una crisis como la pandemia, pero también financiera, como la de 2008.
  2. “RED por causas estructurales”, que obligaría a la reconversión de un sector o sectores por cambios organizativos, técnicos o productivos “estructurales”, así como por la introducción de “métodos de trabajo y procesos de producción novedosos, tales como automatizaciones“. 

La segunda modalidad se centra en la recualificación y recolocación de los trabajadores. Además, tiene en cuenta la suspensión y la reducción de jornada laboral a los despidos colectivos.

Los trabajadores que no hayan sido recolocados en empresas del mismo grupo ni en diferentes empresas, podrán ser objeto de despido colectivo. Según la legislación, artículos 51 y 52 del Estatuto de los Trabajadores.

En este sentido, la vía de los despidos colectivos es la misma que existe actualmente. Aunque se trate de trabajadores que no han rechazado la recolocación sin que, simplemente, no se les ha encontrado acomodo.

Una ‘mochila austriaca’ para recolocaciones

La recolocación de la plantilla en otra organización del mismo grupo provocará “la subrogación de su contrato de trabajo”, el cual incluye la antigüedad del trabajador.

  • En el caso de que la recolocación se realice en otra empresa que no sea del grupo. No respetará antigüedad y se realizará en las condiciones de la nueva empresa.
  • Con el objetivo de facilitar este proceso, dicha norma establece que las empresas que se acojan obtendrán bonificaciones del 50% por generar contratos indefinidos.

Cabe añadir que se garantizará la continuidad de la indemnización por despido si la recolocación no sale bien.

  • Por tanto, el trabajador que sea despedido en los primeros seis meses de su nuevo puesto, percibirá una indemnización igual a la que hubiera recibido en la anterior empresa, pero con cargo al FOGASA.
  • La empresa de origen pagará el 50% de la indemnización por despido de cada trabajador que despida.
  • Se realizará una versión del modelo de la famosa ‘mochila austriaca’ que ha recibido el apoyo de expertos y del Banco de España para las indemnizaciones por despido.
trabajadores en la obra que pueden sufrir despidos colectivos

La idea de la ‘mochila austriaca’ se basa en la creación de un fondo individual para todos los trabajadores. El Banco de España habla de seis días por año trabajado. Es decir, cada empleado genera esa cantidad que se acumula en su mochila y que se puede llevar si te despiden, si te cambias de trabajado o para cuando te jubiles: el dinero es tuyo.

Se podría despedir a temporales

La negociación fue reduciendo el “prohibido despedir” a un compromiso de mantenimiento del empleo durante seis meses, que el último borrador mantiene con muchos matices.

No contará como incumplimiento cuando no pueda realizarse de forma inmediata la actividad objeto de contratación. Esta precisión, va en dirección contraria a la prevención que pretendía desarrollar los ERTEs evitando despidos masivos de trabajadores temporales.

Oposición por parte de los agentes sociales a los despidos colectivos

Sindicatos y patronal han decidido de forma conjunto oponerse al texto texto desarrollado en la reunión del miércoles pasado.

Muestran su rechazo a las formas y a los tiempos. Se presenta un borrado de apenas cuatro páginas en la recta final de una negociación que lleva ya muchos meses de trabajo.

En cuanto al contenido, la idea de que el Mecanismo RED no se aplique automáticamente ha arrojado dudas sobre la discrecionalidad en la concesión de ayudas.

La patronal lo califica de “intervencionismo” y los sindicatos opinan que “nada tiene que ver con la negociación”.

Bajo fuente de la negociación, la “RED de causa estructurales” no es más que un modelo para encauzar una reconversión sectorial. En este sentido, la limitación a los despidos es mucho más difusa que en los diferentes planteamientos previos.

La temporalidad es un tema que ha sentado de forma negativa, como por ejemplo la penalización por la rotación de los contratos temporales.

Para concluir, desde las patronales señalan que “así va a ser muy difícil que se cierre un acuerdo en el plazo dado”. Sin embargo, no se ha llegado a pedir, de momento, la retirada del último texto y la negociación sigue en marcha.

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Fuente: Nius

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